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Al igual que nuestra piel, los ojos también necesitan protección ante los rayos del sol. Es muy normal ir a la playa o la piscina y protegerse la piel con crema solar, ¿verdad?. Nuestros ojos necesitan el mismo cuidado y lo más común es protegerlos con gafas de sol. Te contamos qué aspectos has de tener en cuenta a la hora de elegir gafas y qué otros cuidados debes tener, sobre todo en verano.

¿Qué tipo de gafas necesitas?

Las gafas de sol son un complemento perfecto para cualquier ocasión. Hay muchísima variedad y formas de gafas, pero, ¿sabes cómo elegir las mejores para ti?

En primer lugar, te recomendamos que siempre que compres gafas, ya sean de baja o alta gama, te asegures de que tienen protección contra los rayos ultravioleta. Fíjate que tengan la protección UV400. La mayoría de gafas de menor calidad sólo tienen filtros para protegernos de la luz visible, que también es importante, pero lo que de verdad puede perjudicar nuestra salud visual son los rayos UV. Además, la luz visible puede provocar fatiga ocular, así que te recomendamos que acudas a una óptica de confianza para que te asesoren correctamente.

Por otro lado, elije gafas que te cubran bien los ojos, con un cristal algo curvo que no refleje la luz y si son muy oscuras, tendrás menos calidad de visión que si elijes cristales claros.

Ten especial cuidado si…

Realizas deportes acuáticos o de montaña. El sol se refleja en el agua y en la nieve y puede ser muy perjudicial para nuestra piel y nuestros ojos.

Estás expuesto al sol durante las horas de más calor. En verano, el sol está en la mejor posición para que los rayos UV nos lleguen de forma directa y perjudiquen más nuestra salud. La franja horaria más nociva es de 11 de la mañana a 4 de la tarde, puedes usar gorra o sombrero de pala ancha para añadir una protección extra en este momento del día.

Si el día está nublado, no significa que tengamos que dejar de protegernos del sol. Las nubes solo filtran el 10% de los rayos ultravioletas.

Cuida también de los más pequeños, la mayor parte del daño solar se produce en la infancia. Hay muchas gafas de sol para niños y recuérdales que se las pongan siempre que vayan a estar bajo el sol.