La época estival trae consigo muchísimos beneficios, como pueden ser las vacaciones. Las horas de sol aumentan y nos permiten disfrutar de buenas temperaturas al aire libre. Sin embargo, no proteger nuestros ojos como es debido puede acarrearnos algún que otro problema.

¿Cómo afecta el sol a mis ojos?

 

La exposición prolongada e intensa al sol puede tener diversos efectos negativos en los ojos. Aquí te contamos 5 formas en las que el sol puede afectar a tu salud ocular:

 

  1. Daño a la córnea: La radiación ultravioleta (UV) del sol puede causar daño a la parte transparente delantera del ojo. Esto puede resultar en una queratitis actínica o queratopatía, que se caracteriza por enrojecimiento, dolor, visión borrosa y sensación de cuerpo extraño en el ojo.

  2. Quemaduras solares oculares: No solo ocurre en la piel, los ojos también pueden sufrir quemaduras solares. Puede provocar conjuntivitis actínica, una inflamación dolorosa de la conjuntiva.

  3. Cataratas: La exposición prolongada a los rayos UV puede aumentar el riesgo de desarrollar cataratas, una afección en la que el cristalino del ojo se vuelve opaco y nublado, afectando la visión.

  4. Degeneración macular: Los rayos UV también pueden contribuir al desarrollo de la degeneración macular, una afección ocular que afecta la mácula, la parte de la retina responsable de la visión central aguda.

 

  1. Fotokeratitis: Es una lesión aguda en la córnea, similar a una quemadura, causada por una exposición intensa a la luz ultravioleta, como la que se puede experimentar en la playa o en la nieve en días soleados.

Para proteger tus ojos del sol y evitar estos problemas, es conveniente seguir las recomendaciones generales comunes en instituciones y organismos especializados en la salud ocular, incluyendo el Colegio Nacional de Ópticos (España). Como son:

 

  • Usa gafas de sol homologadas que bloqueen los rayos ultravioleta del sol.

 

  • Asegúrate de que las gafas de sol tengan una etiqueta que indique que ofrecen protección del 100% contra los rayos UVA y UVB.

 

  • Lleva gafas de sol que cubran completamente los ojos y los lados para evitar que los rayos del sol entren desde los lados.

 

  • Nunca mires directamente al sol.

 

  • Mantente hidratado y descansa los ojos periódicamente si pasas mucho tiempo al aire libre.

 

  • Evita abrir los ojos bajo el agua de piscinas, ya que el cloro y otros productos químicos pueden causar irritación.

 

Una vez que nos hemos concienciado sobre cómo puede afectar el sol a nuestros ojos…

 

¿Cómo elegimos los cristales que mejor protegen a los ojos del sol?

 

Aquí te contamos algunas opciones de cristales que son efectivas:
 

  • Cristales con Protección UV: Los cristales que ofrecen 100% de protección contra los rayos UVA y UVB son esenciales para proteger los ojos de la radiación dañina del sol.

 

  • Cristales Polarizados: Reducen el resplandor proveniente de superficies horizontales como el agua o la carretera y mejora la comodidad y la visión, pero, ¡ojo! no necesariamente ofrecen protección UV adicional.

 

  • Cristales de Color: Los cristales tintados en diferentes colores como el gris, el verde o el marrón pueden ofrecer mayor comodidad en condiciones brillantes. El color en sí no ofrece protección UV, por lo que debes asegurarte de que los cristales también tengan un revestimiento de protección UV.

 

  • Cristales de Espejo: Estos cristales tienen un recubrimiento reflectante que puede reducir la cantidad de luz que entra a los ojos, añadiendo comodidad en condiciones muy luminosas.

 

 

En todos los casos, asegúrate de que los cristales de las gafas de sol están etiquetados con una protección UV del 100%, es decir, que sean gafas homologadas.

 

Así que, ¿tendría que usar gafas homologadas?

 

Rotundamente, sí. Las gafas homologadas ofrecen una protección adecuada para los ojos contra los dañinos rayos ultravioleta (UV) del sol. Además, están diseñadas para filtrar la luz de manera adecuada. Ten en cuenta que este tipo de gafas están fabricadas con materiales de calidad y cumplen con los estándares de seguridad establecidos por las autoridades competentes, que nos aseguran que sean resistentes, duraderas y seguras para su uso.


El uso de gafas homologadas te va a proporcionar una protección adecuada y confiable para los ojos contra los daños causados por el sol y otros factores ambientales, al tiempo que asegura una visión cómoda y clara. En nuestros centros Blú ofrecemos un amplio catálogo de gafas de sol homologadas porque sabemos que disfrutar del verano y cuidar de tus ojos es posible.

 

Este verano, ¡que nada pare a tus ojos!

 

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